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Víctor Villapalos PardiñasGerente en SEDIC, director y fundador de la Revista Archivoz y responsable del Archivo Histórico de la Cong. RR de JM.

 

No dudes jamás de que un pequeño grupo de ciudadanos perspicaces y comprometidos puedan cambiar el mundo. De hecho, es lo único que lo ha conseguido”, Margaret Maed

Puede que Margaret Maed, poeta y antropóloga estadounidense, resumiera en esta frase una de las claves fundamentales para el desarrollo profesional en la actualidad: La importancia del trabajo en grupo.

En estos años en los que las tecnologías de la información avanzan tan rápidamente, la obsolescencia de conocimiento obliga a mantener una actitud proactiva y un esfuerzo mantenido en el tiempo para buscar y asimilar constantemente nuevos conocimientos que permitan desenvolverse en un entorno en constante cambio.

Desde mi punto de vista, una de las mejores estrategias en este trabajo permanente de actualización consiste en el contacto y la cooperación con otros profesionales afines, pues resulta muy importante para mantenerse al día de los avances en nuestro ámbito del conocimiento y para entablar relaciones profesionales que multipliquen nuestras posibilidades de progreso.

Pertenecer a una asociación es una de las posibilidades que existen para entablar estos contactos profesionales.

Yo soy de SEDIC desde antes de que supiera que existía la asociación. Por sus intereses, por filosofía, por su visión científica y multidisciplinar… Sin embargo, me hice socio al terminar la universidad y, desde entonces, he tenido una relación muy estrecha con la asociación, quizá porque siempre he sabido que una de las mejores estrategias para aprender y mejorar en el panorama profesional pasa, inexorablemente, por la colaboración con otros profesionales y la participación activa en todo tipo de proyectos. Aprender y emprender, todo se resume en estos dos términos. Da igual el formato. Da igual el entorno. La colaboración misma crea sinergias y multiplica oportunidades y conocimiento.

SEDIC me ha permitido conocer a multitud de profesionales de los que he podido aprender muchísimo y que han marcado mi carrera profesional, aunque no ha sido el único entorno en el que he interactuado de forma recurrente.

La participación ha sido una constante a lo largo de mi carrera profesional y, por ello, me he preocupado de formar parte de otras asociaciones especializadas en los diversos campos de interés profesional. Por ello, soy socio de número de la Asociación de Archiveros de la Iglesia y de la Asociación Española de Egiptología.

Internet y las redes sociales me han ofrecido otras fuentes inagotables de proyectos de colaboración. Además de la parte más lúdica de estos entornos, las redes ofrecen múltiples posibilidades de cooperación al salvar los límites espaciotemporales del trabajo en equipo.

A lo largo de estos años, han sido varios los proyectos en los que he participado, destacando por su importancia Biblogtecarios y Archivoz.

En 2010, tuve la oportunidad de participar desde su creación en Biblogtecarios, Blog que puso en marcha Julián Marquina junto con una serie de colaboradores que nos postulamos para acompañarle en el proyecto sin saber muy bien en dónde nos estábamos metiendo… Tras los dos primeros años, se cambió la estructura de gestión del grupo y pasé a dirigir el proyecto hasta 2014, año en el que, por falta de tiempo, tuve que abandonarlo.

Sin duda, fue una etapa muy estimulante en la que trabajamos con estrategias de gestión colaborativa basadas en el concepto de redarquía o jerarquización descentralizada[ref]Se puede conocer más sobre esta tipología de organización en: https://blog.cabreramc.com/2014/06/10/manifiesto-redarquia/[/ref]. Uno de los aspectos más importantes de este tipo de estrategias es tener claro cómo estimular el trabajo de grupos de personas que colaboran de manera altruista que, inevitablemente, pasa por aplicar modelos en los que se delegan algunas decisiones estratégicas para fomentar la participación del grupo. Por mi experiencia, los grupos funcionan mejor si se distribuye tanto el trabajo como las responsabilidades y el liderazgo.

Años después, en 2017, puse en marcha con otros colegas la Revista Archivoz, otro proyecto colaborativo basado en la publicación de una nueva revista digital en formato Blog de temática archivística y/o documental, de carácter divulgativo y de alcance internacional.

Tras un tiempo analizando otras experiencias anteriores, estuvimos estudiando nuevas formas de comunicar para mejorar ciertos aspectos que nos habían dado problemas en el pasado. Creamos así “una nueva forma de comunicar y difundir los temas de interés para profesionales de archivos y de la gestión documental” que deseaban estar al día, dirigiéndonos no solo a nuestros profesionales sino a otros grupos de interés como historiadores, lingüistas, restauradores, tecnólogos o, simplemente, curiosos.

Además del ámbito especializado que cubre la revista, la principal diferencia con otros proyectos parecidos en el sector es que el equipo editorial solo gestiona y publica contenido externo (artículos o entrevistas a profesionales), lo que permite mantener cierta cohesión en la calidad de los contenidos y en el formato.

Archivoz nace con un doble objetivo. El primero y más evidente es la difusión de noticias y testimonios relacionados con el sector información/documentación con alcance mundial, para facilitar una visión global de la problemática. Pero quizá, el objetivo principal sea la creación de una red internacional de colaboradores en el consejo editorial, de autores y de lectores, una verdadera red mundial de profesionales interconectados trabajando en la difusión de experiencias dentro de nuestro ámbito del conocimiento. Por el momento, vamos por buen camino pues tenemos un equipo editorial consolidado de 30 personas en 4 continentes y 11 países diferentes.

Además de un marcado interés por esa internacionalización, hemos querido dotar al proyecto de un aire multidisciplinar y, por ello, contamos con diversos perfiles profesionales en el equipo (archiveros, bibliotecarios, tecnólogos, especialistas en marketing digital, periodistas, historiadores, profesores, investigadores,…)

Así mismo, desde la revista también hemos trabajado en la búsqueda de colaboraciones externas con otros proyectos colaborativos por medio de acuerdos o convenios que, nos parece, complementan muy bien lo que nosotros hacemos. Un ejemplo claro ha sido el acuerdo de colaboración con Infotecarios o con Archivistas en Espanglish.

Creo que la colaboración entre profesionales genera sinergias, a veces, con resultados sorprendentes y, por ello, animaría a todos los profesionales a participar activamente en proyectos colaborativos que les permitan entrar en contacto con otros colegas y crear comunidades de valor.