Las Bibliotecas Para Pacientes (BPP), tan necesarias en los Centros Hospitalarios

Nieves Cáceres ÁlvarezNieves Cáceres Álvarez
Coordinadora de la Red de Bibliotecas para Pacientes —FUNDADEPS— Hospital Clínico San Carlos.
Responsable Secretaría General Técnica / FUNDADEPS

Parece que fue ayer y sin embargo han pasado más de 30 años, y continúo recordando aquella tarde cuando me detuve frente a la magnífica escalinata de la Biblioteca Nacional de España (BNE) y pensé: Algún día me sentaré en la Sala Cervantes a investigar sobre incunables e impresos.

En todo este tiempo he recorrido un largo bagaje, siempre, acompañada de libros, documentos y archivos; mis primeros desempeños voluntarios fueron planificando, justificando y archivando la documentación en diferentes ong´s que fomentaban y fomentan el ocio y tiempo libre (JPJ; ICONO; APADIS, AMI …) con personas discapacitadas o, como siempre he sostenido personas ante todo capacitadas, si reciben los apoyos y ayudas necesarios, además de desempeñar las funciones de Coordinadora de Ocio y Tiempo Libre. Después en la Delegación de Gobierno, en la sección de Extranjería, informando y buscando en los archivos los expedientes para dar explicaciones a los interesados en los trámites de visados, y finalmente en el hospital Clínico San Carlos desempeñando funciones documentales, de información y archivísticas y también administrativas y de coordinación.

Mi formación pasa por diferentes temáticas del conocimiento: administración, informática, sanitaria y desde luego, bibliotecaria. En mis estudios de biblioteconomía en la Escuela de documentación actualmente Facultad de Ciencias de la Documentación, de la UCM, ya reflexionaba y daba buena cuenta de la necesidad de la existencia de las Bibliotecas para Pacientes (BPP) a veces tan olvidadas. Seguidamente en el Grado de documentación e información procuraba enfocar cualquier trabajo hacia la constante difusión de las BPP y mi interés lo centraba en dar información y hablar de las numerosas actividades que se realizaban en ellas, en pro del fomento de la lectura y de ese hábito lector, de la incipiente idea de la Red de Bibliotecas para Pacientes y de la importancia de la buena organización y clasificación de la documentación, generada con el motivo del desarrollo de las actividades, programas y proyectos llevados a cabo, en las empresas tanto, públicas como privadas.

También he asistido al evento de Actualízate 2016 realizado por SEDIC en colaboración con la Facultad de CC.DD de la UCM. Y para completar aún más mi interés en la documentación, amplié mi formación con un máster en Gestión de la documentación, Bibliotecas y Archivos, Patrimonio bibliográfico y Libro Antiguo en la Facultad de Documentación de la Universidad Complutense de Madrid así, trabajando y estudiando a la par, fui conociendo más este campo del saber tan motivador y tan apasionante de comunicación entre libros y usuarios en el ámbito hospitalario.

Para mi sorpresa en la BPP del Hospital Clínico San Carlos, hoy centro Coordinador de la Red de Bibliotecas para Pacientes, hay algunas curiosidades muy atípicas como pueden ser guardas decorativas, y los tomos I y II, reeditados por el Instituto Geológico y Minero de España como contribución a la realización de la I y II Jornadas como conmemoración del V Centenario del Descubrimiento de América aportando difusión a la Cultura Universal.

(Guardas de: El licenciado vidriera y otras novelas ejemplares, la Gran enciclopedia Sarpe de Plantas y flores; Dos volúmenes que comprenden los once primeros libros del texto de Plinio y los veintiséis libros restantes de tierras americanas y de sus costumbres en flora, fauna y minerales).

Estas alturas de la lectura es preciso resaltar la historia de las BPP y Empleados del HCSC de Madrid que comienza con la Asociación de Bibliotecarios y Bibliófilos que impulsó la creación de esta biblioteca, con la ayuda de los alumnos de los últimos cursos de la facultad de medicina, después de la I Guerra Mundial (García, 2002), siendo a partir de 1984 cuando surge el Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria, que afectó a la red de Hospitales del entonces Insalud, comenzando en 1984 la Biblioteca de Pacientes y Empleados del Hospital Clínico San Carlos que cesó su actividad en el año 2001. Y se reinició en el año 2004, a través del Programa Salud y Lectura, dirigido por la Asociación de Educación Para la Salud – ADEPS y apoyado desde la Unidad de Educación para la Salud del Servicio de Medicina Preventiva, desde donde se promovió la creación de la Red de Bibliotecas para Pacientes en el año 2007 después de la celebración de la I Jornada Interhospitalaria de Bibliotecas para Pacientes, organizada por la Asociación de Educación para la Salud (ADEPS), permitiendo dichas jornadas el intercambio de experiencias entre las distintas BPP, siendo este encuentro, el origen de la Red de Bibliotecas para Pacientes (Guía de Biblioteca para Pacientes 2008).

A partir del año 2009, esta importante labor depende del apoyo directo de la Unidad de Calidad del Hospital. Y desde 2018 la Fundación de Educación para la Salud gestiona e implementa la Red de Bibliotecas de Hospitales que actualmente está representada por 32 bibliotecas para Pacientes activas con la colaboración del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, hoy Ministerio de Cultura y deporte. Entre sus anaqueles custodia un fondo de más de 8.500 volúmenes y, según las últimas estadísticas, de este año se han realizado 4.647 préstamos a pacientes y 1652 préstamos a empleados, pudiendo destacar la narrativa como género más demandado. Podemos precisar que las bibliotecas adscritas a la Red- BPP albergan más de 492.00 títulos y dan servicio a más de 360 usuarios anualmente.

Los estudios en la Facultad de CC de la DD. han variado con los tiempos que vivimos. Continúa siendo necesaria la materialidad in situ del libro y del documento en general a la vez que tenemos que trabajar e integrar las nuevas herramientas, y por supuesto, adaptarnos a las variantes profesionales que en pocos años surgirán como consecuencia de la evolución de las bibliotecas y de la organización de la Administración Pública y/o Privada. Sin duda tenemos un campo amplio por el que desempeñar nuestra labor documental con matices administrativos, informáticos, archivísticos y por supuesto bibliotecarios porque “Leer es Salud” y la Salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de afecciones o enfermedades (según la OMS), que tenemos que cuidar y prevenir con la Cultura de la Salud fomentada por apoyos lectores en papel y/o en digital.

La BPP del HCSC conscientes de las demandas, esta desarrollando un proyecto a exportar a la Red de BPP, denominado “embajadores de sueños”, que nos implica a todos, ante el reto de trabajar conjuntamente por una lectura que complemente a los cuidados médicos y de enfermería posibilitando una mejora saludable más eficaz y duradera. Nuestra propia experiencia día a día con el fomento de la lectura, evidencia una necesidad imperiosa de fomentar las bibliotecas para pacientes en los hospitales porque contribuyen al mantenimiento de la Salud y mejoran la enfermedad, disminuyendo las sensaciones de soledad y aislamiento de las personas ingresadas potenciando a la vez la humanización del servicio hospitalario.

(Folleto editado con motivo de la 1ª Jornada Interhospitalaria sobre BPP; Tríptico del III curso sobre Animación a la Lectura y Unidad móvil, familiarmente llamado “carrito de las letras”)

El proyecto EMBAJADORES DE SUEÑOS, comentado en con anterioridad, es mucho más; lecturas a pie de cama; cuentacuentos en las Aulas de Pediatría; presentación de libros; actividades lúdicas coincidiendo con la Semana del libro (Visita de “Don Quijote y Sancho Panza”); servicio personalizado para pacientes y familiares; entrega de ejemplares a pacientes coincidiendo con el día del Donante de Sangre y del Medio Ambiente; “Libros a la carta” o “un libro en tus manos” que permiten dar salida al expurgo de monografías y revistas efímeras y poco demandadas y sin embargo de interés para otros lectores.

Sin olvidar la formación (siendo uno de nuestros déficit, debido a la falta de especialización de los responsables y coordinadores de las Bibliotecas) pretendemos fomentar la lectura que nos permita un acercamiento a la narración oral y a la reflexión sobre la lectura en el ámbito hospitalario.
Para concluir esta breve síntesis de la riqueza que aporta ser documentalista en un medio hospitalario donde una sonrisa y un libro son una magnifica herramienta visible que los embajadores de sueños realizan para potenciar el desarrollo de las Bibliotecas para Pacientes, un escenario complejo y heterogéneo donde nos encontramos ante un gran trabajo por realizar pero con un gran interés y empeño por mejorar el servicio de la Red realizando encuestas y estudios que permiten obtener datos actuales y necesidades para propiciar una mayor efectividad y calidad en el acercamiento de la lectura a los pacientes ingresados, acompañantes o al propio personal del hospital.

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