La participación española en la construcción de la Biblioteca Digital Europea

clip49-Milagros-Corral-135

Milagros del Corral Beltrán –  Directora General de la Biblioteca Nacional de España http://www.bne.es/

La Biblioteca Nacional de España custodia en sus depósitos millones de documentos que han sido, durante siglos, el objeto tradicional utilizado para comunicar historias, sentimientos, opiniones, ideas, etc. Gracias al avance del conocimiento científico, se han ido perfeccionado las tecnologías de la comunicación y de la información, realidad que ha provocado cambios sociales y culturales significativos en nuestro país. La irrupción de las nuevas tecnologías en la vida cotidiana de personas y organizaciones ha motivado un cambio considerado por muchos como revolucionario. Según Nicholas Negroponte, una de las consecuencias de la revolución digital es que hemos pasado del átomo al byte, del mundo físico al virtual.

Dentro de este marco social y cultural, la Biblioteca Nacional Española ha sabido interiorizar que el advenimiento de los documentos electrónicos y su utilización masiva conllevan, ineludiblemente, la necesidad de modificar la manera de difundir y dar a conocer la herencia cultural de nuestro país. Fruto del uso vanguardista de los soportes clásicos para su transformación a soporte digital es la Biblioteca Digital Hispánica, la cual, nace para satisfacer la consulta, lectura y descarga de manuscritos, libros impresos del siglo XV al siglo XIX, grabados, dibujos, carteles, fotografías y mapas. Un amplio elenco de documentos, organizados por colecciones que nos permiten abrir la puerta principal de la Biblioteca Digital Europea, institución en la que entramos a participar como miembros de pleno derecho, con nuestro acervo digital.

Las características de estos nuevos documentos digitales se conjugan de tal forma que contenido, soporte, formato y virtualidad favorecen la difusión del patrimonio cultural español. La capacidad de la herramienta de registrar datos multimedia y de mejorar el grado de eficacia y sofisticación en la recuperación de nuestros documentos en la red son las principales ventajas que ofrece la Biblioteca Digital Hispánica. Del mismo modo que la imprenta, usando tipos móviles, fue desplazando paulatinamente a los manuscritos durante el siglo XVI, la publicación electrónica se impone como tendencia en el mundo bibliotecario actual. Conscientes de ello, a partir de este año en curso, la Biblioteca Nacional iniciará su nueva estrategia de digitalización masiva con el objetivo de lograr, en cinco años, la digitalización de sus obras más importantes, hasta alcanzar las 200.000 obras, que supondrían más de 25 millones de páginas.

Todo un elenco de optimismo que, inevitablemente, también presenta limitaciones como son el elevado coste de los procesos de digitalización y tratamiento de las imágenes, el mantenimiento de los servicios de información digital o la obsolescencia y dependencia de programas y sistemas informáticos. Con ello, el siglo XXI tendrá que afrontar otro desafío añadido al del acceso de todos asegurando la preservación de los documentos en soporte digital; el de garantizar la autenticidad de los contenidos conservados. En este sentido, la Biblioteca Digital Hispánica considera los factores técnicos que nos permiten autentificar los contenidos de cada registro mediante la inclusión de una discreta marca de agua que identifica, tanto la adscripción del objeto al Patrimonio Cultural Español como la pertenencia del objeto en soporte digital a la Biblioteca Nacional. Si el sello institucional ha sido el procedimiento de identificación tradicional que se ha venido utilizando hasta el momento, con la implantación de las nuevas tecnologías la firma digital es la encargada de marcar la precedencia y custodia institucional del objeto. La Biblioteca Nacional incorpora la marca de agua digital como un elemento de identificación en el entorno digital.

A consecuencia de tales cambios, la preservación de los documentos y su difusión, han dejado de ser conceptos antagónicos para abordarse conjuntamente. La conservación del objeto original queda asegurada a la vez que el documento en formato electrónico busca su difusión. Precisamente ahora, cuando la demanda social de acceso a la información y del derecho a disfrutar de la cultura es creciente, las nuevas tecnologías permiten la divulgación de conocimientos hasta límites insospechados en el pasado.

La Biblioteca Digital Hispánica suscita muchas esperanzas en los ámbitos del acceso al saber, la comunicación y la cultura española por lo que no parece aventurado afirmar que una de las características más importantes de esta herramienta sea el tratamiento del patrimonio bibliográfico español y más específicamente de los nuevos soportes documentales en formato digital.

Categorías

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* Se requiere casilla de verificación RGPD

*

I agree