Entrevista a Susan MacMullen

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Susan MacMullen – Information Resources Librarian en la Roger Williams University en Rhode Island

Entrevista realizada por:
Margarita Taladriz
Directora de la Biblioteca de la Universidad Carlos III de Madrid

Susan MacMullen es una experimentada bibliotecaria norteamericana, Information Resources Librarian en la Roger Williams University en Rhode Island. La Sra. MacMullen nos visita invitada por SEDIC, con el patrocinio de la Embajada de los EEUU en Madrid, para hablar del «Learning Commons» y para compartir algunas de sus experiencias con nosotros.

Bienvenida a España y me gustaría comenzar preguntándole cómo se ha llevado a cabo en EEUU todo el proceso de reconversión del modelo tradicional de Biblioteca en lo que se ha venido en llamar «Learning Commons», para nosotros: Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación: CRAI.

¿Ha sido un movimiento de abajo a arriba?

Efectivamente ha sido así. Las personas que trabajamos en la Biblioteca eramos conscientes de que algo debía cambiar sí queriamos ser capaces de dar a nuestros usuarios lo que necesitaban ya que con frecuencia tenían que dirigirse a otros servicios dispersos por el campus, de la misma forma que en determinados momentos nos llegaban usuarios cuya intención original no era utilizar la Biblioteca, derivados desde otros servicios. Comenzamos a revisar la literatura y el modelo denominado Information Commons que se desarrolló en EEUU al final de los 90. Dan Beagle, quizá, es el autor que más ha escrito sobre este modelo consistente en la integración de servicios. Beagle fue uno de los introductores de este modelo consistente en reunir e integrar diferentes servicios bajo un mismo espacio.

Iniciamos a continuación una prospección sobre las diferentes universidades que habían puesto en marcha este modelo organizativo y dimos con 18 de diferentes tamaños y características. Este estudio fue financiado por la Universidad y se desarrolló como proyecto a lo largo de mi año sabático. Al terminar el estudio y con la colaboración de la Decana hicimos una propuesta a las autoridades académicas que consideraron interesante la posibilidad de unir todos los servicios bajo un mismo espacio y nos proporcionaron financiación para acometer el proyecto.

 

¿No fueron entonces los usuarios ní la Institución los que demandaron el cambio?

Puedo decir que no, que fueron los bibliotecarios los que detectaron la necesidad que tenian los usuarios de contar con un espacio en el que trabajar juntos, en el que acceder a diferentes tecnologías para recabar información y para preparar trabajos y trataron de aportar soluciones

¿Cómo fue la respuesta del ámbito académico a este cambio de modelo?

Al principio con una cierta sorpresa, pero poco a poco se fueron dando cuenta de lo útil que resultaba ofertar a los estudiantes un único punto en el que iban a encontrar lo que necesitaban y además la atención de personal especializado y la posibilidad de trabajar muy cerca de los profesores y de los bibliotecarios, ya que en nuestro modelo el «Learning Commons» se convierte en un espacio de encuentro profesor/alumno/bibliotecario para trabajar juntos en determinados proyectos, bien a título individual o como grupo.

¿Cómo han gestionado todo este cambio de cara a los RRHH?

En el inicio hubo, como era de esperar algunas resistencias. Lo primero que hicimos fue constituir un gran grupo de trabajo, que yo lideré, con todas las personas que iban a participar de una manera directa en el proyecto de cambio. En esas reuniónes se discutieron los diferentes y nuevos servicios que ibamos a prestar y las diferentes tareas que todas y cada una de las personas iban a tener que asumir para poder acometerlos y cómo acometerlos. El grupo lo constituian personas de diferentes unidades: tecnología, Biblioteca, audiovisuales, innovación pedagógica… pero el hecho de haber estado trabajando juntos durante un tiempo previo a la puesta en marcha real del modelo, hizo que se creara un ambiente de colaboración y de entendimiento del trabajo que todos y cada uno de los componentes iban a llevar a cabo que facilitó enormemente la tarea posterior

¿Fue necesario plantear un Plan de Formación específico para facilitar la tarea del personal en el nuevo proyecto?

Realmente no. El hecho de trabajar juntos gente de diferentes culturas ayudó a cambiar el «chip» de los bibliotecarios con más rapidez de la esperada y la formación se fue realizando «in situ» día tras día.

¿Cuál fue la reacción de los colectivos (técnicos de audiovisuales, personal informático, etc.) que tuvieron que trasladarse a un nuevo edificio, que en principio era la biblioteca?

No solo se trasladaron nuevos colectivos, sino que el personal de la biblioteca tuvo que ceder sus espacios habituales a esos colectivos, que se integraban en nuestro espacio. Mi despacho antiguo, que yo trataba de tener siempre ordenado lo ocupa ahora el personal de informática y es un marasmo de cables y «cacharrería»… ¡Diferentes culturas!

¿En el Learning Commons el alumno recibe toda la ayuda que necesita para elaborar sus trabajos, para preparar sus presentaciones. Disponen de asesores pedagógicos?

Sí, hay un grupo de profesionales con nosotros, que se integran en lo que denominamos instrucción metodológica/tecnológica y que asisten a profesores y alumnos, normalmente previa petición de hora para apoyarles, bien como grupo, bien cómo individuos, en la elaboración y estructuración de trabajos y en el inclusión en ellos de productos multimedia, elaboración de páginas WWW, etc. He visitado otas instituciones con más recursos en las que los usuarios no necesitan pedir hora porque siempre hay personal dispuesto a atenderles en cualquier momento, pero en nuestro caso, hemos optado por la primera opción, ya que nuestra plantilla no nos permite tener una atención permanente a los usuarios.

A lo largo de este proyecto, ¿cómo ha sido la respuesta del personal: reactiva o proactiva?

Al 50%. Inicialmente reuní al personal que no era de biblioteca por separado, ya que desde Biblioteca se tenía más claro el modelo y creía necesario que cuando se formara ese gran grupo de trabajo para poner en marcha el proyecto debían partir todos desde un punto de arranque más equilibrado, para que no se crearan desigualdades ni ritmos diferentes. Eso parece haber dado buen resultado, pero el cambio es importante y las resistencias son inevitables

¿Ha sido necesario incorporar personas con habilidades diferentes de fuera de la universidad o reconvertir algunos puestos para tirar adelante del proyecto?

No hemos tenido presupuesto extraordinario para la contratación de personal, lo que hemos hecho ha sido plantear una nueva descripción de puestos de trabajo y las personas que reunían las características han optado a ellos. Además hemos incorporado a 45 alumnos que nos ayudan en tres tareas principalmente: Información general, préstamo y aulas informáticas. Les ofrecemos una formación transversal y rotan en los puestos. Rotan mucho más que el personal profesional.

Por lo que respecta a la denominada Information Literacy = Alfabetización en información, acabo de leer unos datos del National Center for Education Statistics (1994-2004), organismo que se dedica al análisis de indicadores de actividad de la enseñanza superior en EEUU, en los que se indica que los cursos de formación de usuarios han aumentado un 58% y que la asistencia a esos curso ha experimentado un incremento del 93%. ¿Este nuevo modelo de Centro de Recursos obliga a un mayor esfuerzo en formación de usuarios?

Estamos obligados a seguir estándares nacionales en todo lo referente a la formación de usuarios, en la evaluación previa para saber su nivel de formación, en la elaboración de los programas de formación y en la evaluación posterior, en relación con los diferentes niveles de formación exigibles y la forma de alcanzarlos. En este momento es una materia absolutamente dominante en el ámbito universitario. Tratamos de cooperar de forma muy activa con el personal docente en esta tarea aunque no en todas las universidades este tipo de formación está incluida en el «programa curricular». Nosotros, en particular estamos intentando que todos los estudiantes que llegan a la universidad partan de un punto común en cuanto al conocimiento del uso de la información y desarrollamos tutoriales, que les ayuda a «nivelar» ese punto de partida para que luego les resulte más fácil seguir el programa.

¿En EEUU la alfabetización en información y la posibilidad de trabajar en el modelo Learning Commons comienza en la Universidad o se inicia en los programas de secundaria?

La alfabetización en información comienza en secundaria. Los profesores de secundaria son muy activos en la puesta en marcha de estos programas, aunque a veces los denominen de otra forma. Por lo que respecta al modelo Learning Commons, no es tan común quizá porque disponen de menos recursos para una instalación tan potente en tecnología y recursos.

¿Existe en el Learning Commons un grupo específico de personas dedicado a la alfabetización en información o todo el mundo imparte este tipo de cursos?

Sí, hay un equipo más especializado, formado por 5 personas, que se ocupan de la programación de los cursos y los imparten bajo la coordinación de uno de ellos, que se ocupa de la relación con el personal docente para detectar las necesidades de información para sus alumnos.

Este es el fin de nuestra conversación. Gracias Susan por compartir con nosotros estas experiencias que nos dan «pistas» sobre como podemos nosotros avanzar en este cambio de modelo.

Margarita Taladriz
Directora de la Biblioteca de la Universidad Carlos III de Madrid

 

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