Entrevista a Joaquin León. Dialnet y la producción científica española

Realizada por:
Blanca San José y Carmen Morales
Vocalía de Publicaciones de SEDIC

Entrevistamos a Joaquín León, Subdirector de la Biblioteca de la Universidad de la Rioja y fundador de Dialnet, la mayor hemeroteca de artículos científicos hispanos en Internet. y, desde hace dos años, Director técnico del proyecto. Joaquín nos visito en la sede de Sedic, es un hombre tranquilo y discreto, pero que trasmite la seguridad del trabajo bien hecho con una especial sencillez. Se muestra como un profesional metódico, constante y minucioso para quien los grandes proyectos van poco a poco construyéndose y en continua evolución de objetivos. Un trabajador incansable para la creación de contenidos colaborativos hacia la sociedad científica española.

Dialnet nace en 2001 en la Biblioteca de la Universidad de La Rioja con el objetivo inicial de emitir alertas informativas y un catálogo interno con sus registros analíticos. En 2009 su gestión pasa a manos de la Fundación Dialnet constituida por el Equipo de Gobierno de la Universidad de La Rioja como una entidad sin ánimo de lucro, con el fin de consolidar y potenciar el desarrollo del proyecto.

Pero su plataforma, abierta a la cooperación bibliotecaria sin límite temático ni geográfico, ha ido uniendo esfuerzos con anexión de otras bibliotecas Universitarias, Especializas, Públicas … llegando, en la actualidad, a sumar más de 60 bibliotecas colaboradoras.

1.¿En qué contexto y con qué objetivos surgió Dialnet? ¿A qué tipo de necesidades se pretendía dar respuesta con su puesta en marcha?

Dialnet surge en el contexto del proceso de evaluación de la biblioteca de la Universidad de La Rioja que se había llevado a cabo en el año 2000. Y en este contexto nació con el objetivo de dar solución a dos problemas concretos que teníamos en aquel momento en relación con las revistas que se recibían.

En aquel momento en muchas de las bibliotecas universitarias españolas estábamos todavía ofreciendo a nuestros usuarios unos servicios de boletines de sumarios que construíamos a partir de fotocopias del índice de cada revista. En el proceso de evaluación, vimos que estos boletines los hacíamos por inercia, que a los usuarios no les interesaban lo más mínimo, y que, por tanto, la eficiencia era nula.

El otro problema que necesitábamos solucionar guardaba relación con una práctica que teníamos en nuestra biblioteca, y que consistía en que llevábamos unos años incluyendo en el catálogo registros analíticos de los artículos de las revistas españolas que se recibían. Se trataba de que los usuarios, sobre todo los alumnos, que venían muy poco a la hemeroteca, cuando consultaran el catálogo, se encontraran con información contenida en artículos de revistas, que en aquel momento estaban en soporte papel. Y efectivamente esa acción tuvo un impacto importante sobre el uso de estas revistas españolas, multiplicándose por seis el uso de la hemeroteca en pocos años.

Ahora las herramientas de descubrimiento han cambiado el panorama, pero hay que colocarse en contexto de finales del siglo XX, que es cuando estábamos haciendo esta operación para aumentar el uso de la colección. Los registros bibliográficos que incluíamos en el catálogo se los comprábamos a una empresa, y esta empresa cerró las puertas en el año 2000 y nos dejó a varias bibliotecas sin suministro de registros, y no había en el mercado otra opción para los registros de revistas españolas.

Ambas cuestiones, la necesidad de buscar una solución alternativa al cierre de esta empresa y la necesidad de buscar alternativas a los boletines de sumarios en papel, nos llevó a idear una solución global a partir de unas bases de datos fáciles de diseñar, y así se creó un sistema local en el año 2000 que se llamaba DIAL (Difusión de Alertas). Este sistema local era manifiestamente mejorable en dos vertientes: si éramos capaces de traspasar esa barrera de los usuarios de nuestra universidad, y sobre todo si éramos capaces de organizar un sistema que se construyera en un régimen de cooperación bibliotecaria. Un año después estábamos diseñando Dialnet.

2. Dialnet se concibe como un proyecto cooperativo, por lo que en este proyecto toman parte numerosas universidades españolas e hispanoamericanas. ¿Cómo se ha articulado esta red de colaboración? ¿Qué requisitos y obligaciones se exigen a las entidades colaboradoras? ¿Cuál crees que ha sido y es el eje de atracción para que quisieran colaborar tantas instituciones?

En el contexto de principios de siglo, la red de colaboración que se creó era un tanto atípica, porque no era una red temática, ni estaba cerrada a un tipo de bibliotecas, ni se encuadraba en un ámbito regional. Lo que nos unía a las bibliotecas que empezamos a colaborar era el deseo de ofrecer servicios de calidad a nuestros usuarios, procurando no duplicar esfuerzos, y teniendo un razonable nivel de eficiencia en los recursos que empleábamos. Si participas en un proyecto que te permite obtener unos buenos servicios para tus usuarios a partir de un esfuerzo razonable, eso resulta tremendamente atractivo.

Y muchos de los bibliotecarios que participan en el proyecto están motivados, porque además están compartiendo su trabajo con otros colegas que están en otras bibliotecas, y tienen conciencia de que lo que hacen tiene mucha proyección en el mundo académico.

Sobre los requisitos que se exigen, hay que señalar que el nivel de colaboración ha estado siempre bastante abierto, a partir de la confianza mutua. Es cierto que, aunque, en un momento dado, se puso un límite mínimo de revistas a las nuevas bibliotecas que entraran a participar, a medida que ha habido un mayor número de colaboradores, las diferencias en el grado de participación han ido aumentando. No obstante, esto está en una fase de ser corregido, al menos en el ámbito de las bibliotecas universitarias, que es un universo comparable, dado que estamos intentando hacer una mejor distribución de las cargas de trabajo.

3. En este sentido, y sin olvidar el liderazgo de la Universidad de la Rioja, ¿crees que uno de los mayores éxitos para el desarrollo de Dialnet ha sido la unión del capital intelectual de las instituciones colaboradoras?

Sin duda alguna. Yo siempre digo que Dialnet es un proyecto integrador en muchos sentidos, pero por encima de todo es un proyecto integrador de esfuerzos, un proyecto cuya esencia es la cooperación bibliotecaria.

4. Habéis ampliado vuestra colaboración a nivel internacional. ¿Cuáles son las nuevas instituciones con las que colaboráis a nivel internacional?

La colaboración a nivel internacional se puede decir que es aún simbólica. Las primeras bibliotecas universitarias que empezaron a colaborar, hacia el año 2007, fueron la Metropolitana de Ciencias de la Educación (Chile), la Nacional de Villa María (Argentina) y las universidades de La República y de Montevideo (Uruguay). Posteriormente se sumaron también otras dos universidades argentinas, la Nacional de La Plata y la Católica de Córdoba. En breve es muy probable que se integre también en Dialnet alguna universidad de Colombia, sobre todo de cara a los nuevos proyectos en los que estamos embarcados en estos momentos.

Pero teniendo en cuenta el número de universidades que hay en América, ya digo que es una colaboración simbólica. De todos modos, no hay que descartar una mayor colaboración en el futuro.

5. En 2009, la Universidad de La Rioja constituye la Fundación Dialnet con objeto de gestionar el portal. ¿Por qué surge esta necesidad? ¿Tal vez las magnitudes que iba tomando el repositorio requerían una gestión independiente?

Efectivamente, el proyecto estaba creciendo a pasos agigantados, de manera que se creó una Fundación para que pudiera encargarse de la gestión del proyecto, sobre todo para intentar obtener fondos que permitieran un crecimiento sostenido.

El proyecto Dialnet integra distintos recursos y servicios documentales. Según los datos que presentasteis en CRECS 2018 (Conferencia Internacional sobre revistas científicas 2018 en Barranquilla -Colombia), su base de datos tiene 6 millones de documentos (revistas, artículos de revistas, libros, tesis, actas congresos, etc.), de los cuales 1.282.141 están a texto completo, con 3,4 millones de autores referenciados. Vuestros contenidos no dejan de crecer. En la actualidad, por ejemplo, dais acceso a más del 70% de las tesis que se han defendido en España en los últimos 50 años (142.985), con un 66% a texto completo.

6. Este incremento en el número de tesis a texto completo y accesible vía Internet mejora la transparencia del trabajo académico, tanto de alumnos como de profesores ¿ves viable un acuerdo con la base de datos Teseo para completar estas colecciones tanto de registro como a texto completo?

El incremento de las tesis obedece por una parte a una demanda de los propios usuarios, que quieren disponer en su página de autor en Dialnet del mayor número de elementos curriculares.

Por otra parte, guarda relación con la filosofía integradora del proyecto de disponer en un único espacio el conjunto de tesis en acceso abierto, de una manera organizada y normalizada.

Y en parte también guarda relación con un proyecto reciente, el de métricas, dado que muchas de las citas que hacen los investigadores en sus publicaciones apuntan a tesis doctorales, y es nuestro deseo dar visibilidad dentro de ese proyecto de métricas a las citas que reciben las tesis.

Sobre la posible colaboración con Teseo, creo que es un tema de gran interés que tendremos que explorar en algún momento.

La Hemeroteca virtual hispana tiene un carácter interdisciplinar, aunque predominen las revistas de Ciencias humanas, jurídicas y sociales. Tiene 500 millones de visitas (60 % tráfico de Latinoamérica), 1,9 millones de usuarios registrados y casi 40 millones de alertas enviadas. Estas cifras marcan la preferencia de los usuarios y convierten a Dialnet en la plataforma más usada y, por tanto, que otorga mayor visibilidad a la literatura científica hispana. Dialnet ha apostado por el depósito o repositorio a texto completo, así como por el acceso libre y gratuito, habiéndose sumado al movimiento Open Access.

7. ¿Cuáles han sido las líneas de trabajo que os marcasteis para favorecer el acceso abierto de las revistas científicas hispanas?

Cuando nace Dialnet había muy pocas revistas hispanas que tenían artículos en abierto, y las que había eran sobre todo páginas web en las que los editores añadían los artículos en formato pdf, siendo excepción las que tenían una edición electrónica. En España tampoco había aún repositorios institucionales, y el acceso abierto era una tendencia que empezaba a despegar.

Lo que intentamos en aquel momento fue establecer enlaces a estas pocas revistas que estaban en abierto, y para favorecer este movimiento, y casi desde el principio del proyecto, dimos a las revistas la opción de alojar los textos completos en nuestro servidor, convirtiéndonos de facto en un repositorio adaptado a los protocolos OAI-PMH. Asimismo, dimos a las universidades la opción de alojar en abierto las tesis doctorales.

En principio, nuestro objetivo inicial era solucionar el alojamiento de las revistas y las tesis de nuestro Servicio de Publicaciones, pero una vez solucionado un problema local, se solucionaba un problema universal para aquellas revistas o aquellas instituciones que no podían en ese momento disponer de la infraestructura necesaria. A lo largo de estos años, han ido apareciendo aplicaciones para la edición electrónica de las revistas, y las universidades tienen ya repositorios institucionales, y, por tanto, esas necesidades iniciales son ahora algo residual.

En este momento, aunque aún damos servicio de alojamiento a algunas revistas y otras publicaciones a quienes lo siguen necesitando, lo que predomina es el establecimiento de enlaces a publicaciones que están en acceso abierto. Tanto el alojamiento como los enlaces son dos maneras de favorecer el acceso abierto, y los usuarios que acuden a hacer búsquedas en Dialnet se encuentran con mucha frecuencia con la opción de acceder al documento que les interesa, ya que casi una cuarta parte de las referencias que tenemos en Dialnet disponen de esa opción.

8. ¿Qué más logros os gustaría conseguir? ¿Algún sueño posible?

Siempre hay retos en el horizonte y seguimos soñando con proyectos posibles. Quizás el más ambicioso, pero no por ser más ambicioso es más costoso o más complicado de llevar a cabo, es el de explorar la creación de una base de datos cooperativa que recoja la totalidad de la producción científica nacional. Dicho así, puede parecer algo pretencioso, pero estoy convencido de que se puede lograr con unos recursos modestos, aplicando el modelo de cooperación con el que se ha construido Dialnet.

En estos momentos casi todas las bibliotecas, en un proceso de reciclaje cada vez más obligado, estamos trabajando en la producción científica de nuestros investigadores. Si todas las ideas que estamos desarrollando en cada entorno local y todos los esfuerzos que estamos haciendo, los focalizamos hacia un objetivo común, sumando el capital intelectual de muchos profesionales y aprovechando bien la inteligencia colectiva, se puede obtener un producto potente y que, además, alimente de manera sincronizada, y mucho mejor que ahora, todas las aplicaciones locales con las que se gestiona la producción científica en cada universidad. Se trata de buscar una manera de solucionar con menos esfuerzo que ahora todos los problemas locales y, al mismo tiempo, lograr disponer de un proyecto nacional que sirva de una vez por todas para los procesos de evaluación, y, de paso, descargue de burocracia a los investigadores.

9. Este año presentasteis en CRECS 2018 y en Entreconferencias CRECS 2018 un grandioso proyecto Dialnet Métricas. ¿Por qué inician esta línea de trabajo? ¿Tal vez por la necesidad de continuar con la esencia de In-Recs (EC3 UGR)?

Efectivamente, es un proyecto que ha surgido gracias a la iniciativa de la biblioteca de la Complutense, con el objetivo de dar continuidad al proyecto que el Grupo EC3 dejó de mantener en el año 2011 y que había sido una pieza clave en los procesos de evaluación de las revistas de ciencias sociales y humanidades.

Se trata de recuperar el espíritu de ese proyecto y, además, en la medida que sea posible, ir más allá de lo que fue In-Recs, y presentar otros servicios y otros indicadores de valor añadido, que pueden resultar útiles a los evaluadores y a los investigadores en general.

De momento, la elaboración de este producto se está llevando a cabo en cooperación por parte de la Universidad de La Rioja y la Universidad Complutense.

Curiosamente, cuando se configuró la Base de datos sobre la que construye Dialnet, ya elaboramos una tabla dedicada a las citas de los artículos. Evidentemente, no era una prioridad en aquel momento, y jamás se pudo abarcar la explotación de dicha tabla, pero nos puede dar una idea de lo visionarios que éramos en aquel momento.

10. ¿Puedes explicarnos en que consiste y cuál es el objetivo principal que persigue?

El núcleo principal del proyecto consiste en hacer una evaluación de las revistas españolas de ciencias sociales y humanidades, obteniendo unos indicadores a partir de las citas que éstas reciben en las referencias bibliográficas que los investigadores van incorporando en sus publicaciones.

El principal objetivo es elaborar un índice de impacto de las revistas españolas de ciencias sociales y humanidades, pero a ese índice de impacto le estamos sumando otros valores añadidos, de manera que en cada área temática que se analice se intentará hacer un análisis de la situación de cada universidad, en base a la posición que ocupen los investigadores que estén ligados a las mismas.

11. ¿Buscan obtener métricas completas de las revistas aprovechando la información que aportan los dos millones de usuarios registrados y los 500 millones de visitas al año, que descargan 500.000 documentos al día?

En estos momentos eso va más allá de lo que es el proyecto de Dialnet Métricas, pero es cierto que con las cifras de tráfico de usuarios que tenemos podríamos presentar esas métricas complementarias, las cuales mostré en Entreconferencias CRECS 2018 en un simulador que permitía hacer una comparativa de las revistas españolas de Educación, ordenando las revistas en función de las visitas o las descargas que habían tenido en los años 2016 y 2017.

Se trata de métricas que no presentamos a los usuarios, porque, entre otras cosas, pensamos que, darlas a conocer en abierto, no aportan gran cosa para el común de los usuarios y en todo caso pueden favorecer la picaresca y las actividades fraudulentas. Pero son métricas complementarias a las que se derivan del núcleo principal del proyecto, que es el análisis de las citas, y tenemos el propósito de facilitar el acceso a las mismas a aquellos editores que colaboren con nosotros en el proyecto.

12. Dialnet Métricas trabaja en cooperación España y Colombia, pero el desarrollo metodológico lo realiza la Fundación Dialnet. ¿Cuál es su cometido específico?

En la Fundación se ha elaborado la aplicación para poder añadir las referencias bibliográficas de los artículos y poder cotejar dichas referencias con las publicaciones que hay en Dialnet. El desarrollo de esta aplicación, y llegar al grado de eficiencia que ahora tiene, ha sido un proceso complejo y costoso, al que se le han dedicado muchos esfuerzos y muchas dosis de imaginación.

Además, se ha diseñado la presentación web del portal de Métricas que se acaba de dar a conocer en una versión beta. Y se lleva a cabo una coordinación de los diversos actores que participan en el proyecto.

13. ¿Qué procedimientos se han habilitado desde la Universidad de Granada para garantizar la validez científica? ¿Y cuáles son los procesos de supervisión de datos llevados a cabo por las Universidades de la Rioja y la Complutense?

Los prescriptores del Grupo EC3, que en estos momentos son Evaristo Jiménez y Rafael Repiso, han colaborado sobre todo en la definición de las revistas fuente de cada una de las áreas temáticas que estamos evaluando, y nos están ayudando en la definición de los indicadores que se presentan en el portal. Su tarea es fundamental a la hora de darle solidez académica al proyecto.

Desde la Complutense y La Rioja nos hemos encargado de incorporar a Dialnet las referencias bibliográficas de los artículos de las revistas fuente seleccionadas. Y hemos establecido relaciones entre esas referencias y las publicaciones que están en Dialnet.

14. Habéis comenzado con una selección de revistas del Area de Educación con 35.500 referencias nacionales e internacionales ¿Cuál será la próxima área de conocimiento o disciplina a abordar?

A lo largo del año 2019 queremos abordar varias materias de ciencias sociales, y tal vez alguna de humanidades. De momento, las próximas en salir a la luz, probablemente sean Comunicación, Documentación, Ciencias del deporte y Antropología, pero es algo que puede variar según las necesidades que se planteen, y sobre todo de los recursos con los que contemos.

El portal ofrece indicadores de la revistas de artículos publicados, citas, citas internacionales, porcentaje de artículos citados, índice de coautorías, etc.

15. ¿Cuáles son vuestras fuentes de información para generar estos datos?

La fuente de información es fundamentalmente Dialnet. El hecho de que Dialnet recoja casi el 100% de las revistas españolas presentes en el catálogo Latindex es fundamental para el éxito del proyecto. Pero, además, Dialnet no se limita a las revistas, y el hecho de que incluya también libros, capítulos de libros colectivos, aportaciones a congresos, y tesis doctorales, hace que sea el proyecto ideal a la hora de analizar las referencias que se hacen en las revistas españolas de ciencias sociales y humanidades, ya que son esos los tipos de publicaciones que se citan en los artículos de estas revistas. Sólo en el caso de la elaboración del índice de impacto de las revistas hemos incorporado información de otras bases de datos para determinar las citas recibidas desde revistas extranjeras.

16. ¿Cuál consideras que es la métrica más novedosa entre las que se utilizan? ¿Y cuál cree que puede ser la más valiosa en vuestro portal tanto para Ciencias como para Humanidades?

En relación con la evaluación de las revistas no hay muchas novedades en cuanto a las métricas que se presentaban en In-Recs, siendo tal vez el índice de impacto de las revistas la más importante.

Pero hay algunas cuestiones que son nuevas, y esperamos que despierten interés. Por ejemplo, se ha creado un área para mostrar las citas recibidas por los investigadores, con dos entradas, por Universidades y por áreas de conocimiento.

A nivel de cada publicación que ha recibido citas, se hace también un análisis de la procedencia de las citas, en base a la clasificación CIRC de las revistas citantes.

Y también hemos creado un apartado en el que se presenta información para visualizar el nivel de obsolescencia de la literatura científica de cada área temática, presentando cada año la distribución cronológica de las referencias bibliográficas que hacen los investigadores. Dicho apartado, una vez resuelto a nivel de cada materia, también lo queremos presentar en cada una de las revistas.

En cualquier caso, estamos en una versión beta, y seguramente, cuando el producto esté consolidado, habrá más novedades, porque la riqueza de las relaciones que tenemos en Dialnet permite obtener mucha información relacionada.

17. ¿Está previsto continuar con el índice de impacto de revistas españolas de Ciencias de la Salud que creó el equipo EC3?

En el horizonte inmediato sólo está previsto abordar las áreas temáticas de ciencias sociales y humanidades, que son las que creemos que tienen más carencias desde que dejó de actualizarse In-Recs. Pero no hay que descartar nada de cara al futuro.

18. A nivel de autores y coautores, se va a realizar un gran trabajo con una evaluación equitativa, que es muy compleja y puede crear controversia. ¿Os vais a encontrar grandes sesgos?

La evaluación de los autores tiene su complejidad, y siempre hay sesgos. En nuestro caso, contamos con el mayor directorio de los investigadores españoles de ciencias sociales y humanidades, y con un importante elenco de publicaciones de estos investigadores, organizadas y estructuradas, y ello nos permite avanzar en un sistema que permita evaluar la producción científica de estos investigadores.

Pero los sesgos son inevitables. Por muy grande que sea nuestro sistema de información, no llega a cubrir todas las publicaciones de estos investigadores, y mucho menos todas las citas que reciben. En el caso de las citas, hay que tener en cuenta que la información que tenemos parte de un número limitado de revistas fuente, y, dentro de éstas, de los artículos publicados en los últimos años.

Debemos ser conscientes que los autores que tienen una mejor cobertura de sus publicaciones en Dialnet, tienen más probabilidades de recibir citas a sus publicaciones. Y, dependiendo del nivel de obsolescencia de cada materia, cuando éste es más elevado, los autores cuya producción en Dialnet es más reciente, también tienen más probabilidades de recibir más citas, ya que las referencias bibliográficas que se han analizado son las de los años más recientes.

A medida que vayamos completando mejor la producción científica de los investigadores en Dialnet, y a medida que vayamos ampliando los años en los que se analicen las referencias bibliográficas es evidente que los sesgos se irán reduciendo.

19. En “Entreconferencias CRECS 2018” pidieron colaboración a los editores presentes para cumplir las normas de publicación y las buenas prácticas ¿cuáles son los problemas más habituales que se han encontrado a la hora de incorporar las revistas a este portal? ¿Los metadatos, el tipo de publicación o su forma?

La colaboración de los editores es fundamental para el crecimiento que pueda tener el proyecto. Hay muchas diferencias en las dificultades técnicas que nos encontramos entre unas revistas y otras, de manera que, en aquellas revistas en las que las referencias bibliográficas son difíciles de obtener, debemos invertir más recursos y el sistema pierde eficiencia.

En general, en los casos en los que las revistas plantean dificultades, hemos contado con la colaboración de los editores, que nos han facilitado las cosas en la medida que han podido, pero de cara al futuro esperamos que esa colaboración sea más amplia y eso nos permita ser más eficientes.

Hay que resaltar que, en la mayoría de los casos, la colaboración que necesitamos es muy simple y a los editores no les supone ningún esfuerzo. Se trata muchas veces de que introduzcan buenas prácticas en la edición de las revistas. Un primer paso consiste en visibilizar bien las referencias bibliográficas, que son las que van a permitir hacer el análisis de citas. Se trata de que las revistas incluyan unas normas de publicación que obliguen a los autores a recopilar las referencias bibliográficas al final de cada artículo. Aunque eso lo demos por hecho y nos parezca una obviedad, lo cierto es que en muchas de las revistas jurídicas y de las revistas de humanidades no se dispone de esta norma básica, de manera que es muy frecuente que los investigadores, al citar otras publicaciones, se limiten a hacer una referencia bibliográfica en una nota a pie de página. Y cuando esto sucede de esta manera nos encontramos con un tremendo obstáculo a la hora de poder hacer un análisis de las citas de esas revistas.

Pero además de este tema tan básico, en el caso de las revistas publicadas con OJS, que se ha convertido en la aplicación mayoritaria para la edición electrónica, se trata de tener unas buenas prácticas, es decir, disponer la información correctamente en cada campo, incorporando la lista de referencias bibliográficas en el apartado correspondiente de la aplicación. Llevamos mucho tiempo hablando del acceso abierto a los contenidos y a los metadatos de las publicaciones, pero las referencias bibliográficas en abierto es un tema relativamente novedoso, y ponerlas en abierto no cuesta nada si se dispone de una aplicación como OJS.

Por tanto, cuando hablamos de que la colaboración de los editores es importante estamos hablando en realidad de incluir unas buenas prácticas en el proceso editorial de la revista, en hacer lo que hay que hacer.

En los casos de aquellas revistas que no tienen una edición en abierto, los editores también pueden colaborar facilitándonos los metadatos de las referencias bibliográficas. Y aunque la selección de las revistas sigue fundamentalmente unos criterios de calidad de los contenidos, es probable que, de cara al futuro, la mayor o menor facilidad para acceder a las referencias bibliográficas sea un factor que también tenga su peso.

20. ¿Qué tipo de nuevos colaboradores esperáis? ¿Cuáles os serían especialmente útiles para las necesidades que os van surgiendo? En su opinión, ¿cómo podrían colaborar las Instituciones españolas? ¿Y los editores?

Como hemos dicho, la colaboración de los editores es fundamental, y además no va acompañada de esfuerzos añadidos.

La colaboración de otras bibliotecas que se sumen al proyecto también puede ser un factor interesante de cara al crecimiento exponencial del mismo.

Pero la colaboración que sería más preciada sería la de las instituciones españolas que tienen responsabilidades en materia de ciencia y de evaluación de la ciencia. Y estoy hablando sobre todo de colaboración económica. Hay que tener en cuenta que desde que empezó a ponerse en marcha Dialnet hasta el día de hoy, el sostenimiento económico del proyecto ha recaído en la Universidad de La Rioja, la más pequeña de las universidades públicas, con apoyos puntuales del Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Logroño. Pero Dialnet, en su conjunto, y otros proyectos específicos como este de las Métricas, juegan un papel importantísimo en nuestro panorama nacional de la ciencia, siempre y cuando hablemos de la investigación en ciencias sociales, el ámbito jurídico y las humanidades. Y también tienen una proyección internacional de gran calado, dando visibilidad a esas ramas de nuestra investigación fuera de nuestras fronteras, especialmente en Hispanoamérica, de donde son el 70% de los usuarios de Dialnet.

Es paradójico que un proyecto de estas características no reciba un solo euro de la administración central ni de entidades públicas y privadas que tienen un importante rol en el ámbito de la ciencia y las universidades. A nivel nacional, cada año hay unas partidas económicas inconmensurables que se destinan al pago de productos de información. Sin entrar a valorar la pertinencia o no de esas partidas, si solo un pequeño porcentaje de las mismas revirtiera en nuestro proyecto, se podría dar un gran salto cuantitativo y cualitativo, de manera que, del actual Dialnet, que hoy en día ya está muy bien valorado por los investigadores y los usuarios en general, podríamos pasar a disponer de un portal de información científica nacional con una potencialidad enorme, que no solo facilitara los procesos de evaluación, sino que además aportara algunas soluciones para reducir la carga burocrática que sufren hoy en día nuestros investigadores.

21. ¿Facilitaría la elaboración de este portal si se alcanzara un alto porcentaje de revistas publicadas en OJS españolas?

Por supuesto, las revistas que están publicadas en OJS, si tienen una versión de la aplicación mínimamente actualizada, están en condiciones de incluir en los artículos, como metadatos, las referencias bibliográficas de los mismos. Ese pequeño gesto, que supone mejorar la edición de la revista, es fundamental para que el portal de métricas se actualice de manera semiautomática, y los recursos bibliotecarios que empleamos alcancen una mayor eficiencia.

22. ¿Cuál va a ser el próximo paso de colección de revistas? ¿Tal vez más disciplinas de Ciencias Sociales y Humanidades? ¿Y para cuándo Ciencias de la Salud? Danos una visión del futuro de este proyecto. Y de Dialnet.

El proyecto lo hemos empezado por las revistas de Educación, que es una de las áreas temáticas que tiene más revistas, y que, en consonancia, tiene un mayor impacto. Las revistas de educación son las que reciben más interés por parte de los usuarios de Dialnet, y el ámbito educativo abarca, no sólo a uno de los mayores colectivos de investigadores de la universidad española, sino también a un ingente número de profesionales repartidos en diversos ámbitos educativos. Por tanto, al comenzar el proyecto con las revisas de Educación, es evidente que lo hemos hecho con un área que puede tener un mayor interés.

Pero, una vez hecho el esfuerzo con las revistas de Educación, la idea es abarcar la totalidad de las áreas que hay dentro de las ciencias sociales, las ciencias jurídicas y las humanidades. En conjunto, se trata de un ámbito científico de gran tamaño, con un número de revistas españolas suficientemente grande como para poder creer que no podremos abarcarlo en poco tiempo en su totalidad, salvo que los recursos con los que contamos se multiplicaran.

Antes de abordar otros ámbitos distintos, como Ciencias de la Salud, lo deseable sería profundizar mucho más en las áreas que ahora son estratégicas, y eso podría suponer, no sólo haber abarcado todas las materias, sino además haber ampliado el número de revistas fuente de cada materia, haber aumentado el número de años en los que hacemos la evaluación de las referencias bibliográficas, e incluso haber traspasado la frontera de los artículos de revistas, internándonos en el análisis de las referencias que figuran en otros tipos documentales.

Pero, siendo eso lo deseable, eso no quiere decir que, en un momento dado, no pueda surgir una oportunidad que nos lleve a dar unos pasos distintos a los que serían los canónicos. Y las áreas de Ciencias de la Salud, por seguir con el ejemplo de la pregunta, no dejan de ser un ámbito que también cuenta con un considerable número de investigadores, con un considerable número de profesionales, y con más recursos económicos que otras disciplinas.

Sobre el futuro de Dialnet como proyecto global, mi visión es la de un proyecto que trata de centrarse, más de como lo hace ahora, en la producción científica española, y en un nivel secundario, en la hispanoamericana.

Es la visión de un proyecto eficiente, que, recibiendo una modesta financiación estatal, confluye con otros proyectos que en este momento se elaboran con dinero público y suponen duplicar energías para lograr unos fines similares.

Es la visión de la confluencia hacia un proyecto nuevo que, ampliando un poco el marco de cooperación bibliotecaria actual, es capaz de mantener totalmente actualizado un portal nacional de la investigación, en el que se recoja un exhaustivo directorio de investigadores y la totalidad de sus publicaciones.

Se trataría de mantener una base de datos centralizada, con la fortaleza que eso confiere a un proyecto de esas características, que no sólo tuviera como objetivo final el mantenimiento de ese portal nacional, sino que, al mismo tiempo, sirviera para actualizar en tiempo real las aplicaciones de gestión de la investigación que tengan las diversas instituciones que en esta piel de toro se dedican a actividades de I+D+i, colaborando en la reducción de la burocracia en la que los investigadores están en estos momentos a punto de ahogarse.

Nosotros estaríamos encantados de liderar ese proyecto, pero en la confluencia con otros proyectos, lo más óptimo sería alcanzar un liderazgo compartido, aunando muchas cabezas y muchos brazos.

Soy consciente de que se trata de una visión que a algunos les despertará una sonrisa, al considerarlo un sueño alimentado por sustancias ilegales, pero en este país hay un potencial enorme de profesionales de la documentación que, además de que en estos momentos están atravesando una profunda crisis de identidad, tienen una enorme capacidad para llevar a buen puerto un proyecto de estas características. Creo que habría que darles una oportunidad.

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