El ámbito de la documentación jurídica: una especialización difícil de abarcar

Coordinación:
Paz Fernández y Fernández-Cuesta

En el Desayuno de Trabajo que organizó SEDIC sobre «El perfil profesional de la documentación y la información en el ámbito del Derecho» el pasado 14 de junio de 2011, hubo una aproximación a la especialización que requiere el profesional en este sector y un acercamiento a la variedad de usuarios que abarcan las unidades de información dedicadas a la documentación jurídica, legislativa, o judicial que quedó reflejada en las entrevistas y la crónica del acto. Sin embargo otros muchos temas quedaron pendientes y algunos se plantean, a continuación, en esta sección. Maribel García (Departamento de Documentación Autonómica. Senado), María Asunción Fábregues (Tribunal Constitucional), Charo García Paredes (Colegio de Abogados de Madrid) participan y amplían algunas cuestiones.

Unidades de Información de la Administración del Estado (Congreso, Senado, Ministerios, Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Constitucional), de Comunidades Autónomas (Parlamentos autonómicos, Órganos Judiciales autonómicos), de Universidades, de despachos de abogados, de colegios de abogados, de consultoras, etc. dedicadas a la documentación jurídica, legislativa y judicial española, europea y de otros organismos internacionales. Sin duda estamos ante un prototipo de lo que es una unidad de información especializada.

1.- Ante tal ingente cantidad de fuentes de información y pluralidad de intereses en los usuarios, ¿puede describir cómo ha conseguido su espacio, su especialización la unidad de información que dirige?

Maribel García (Senado):

Nuestra especialización viene determinada por la propia idiosincrasia de la institución de la que formamos parte. La labor legislativa que desempeña la Cámara nos obliga a configurarnos con un centro altamente especializado en Documentación Jurídica y Parlamentaria. No obstante, no podemos olvidar que desde el punto de vista temático, cualquier materia es susceptible de ser tratada en sede parlamentaria, por esta razón, además de las fuentes propias del ámbito jurídico no podemos olvidar la necesidad de disponer de otros recursos como bases de datos económicas, de prensa …

María Asunción Fábregues (Tribunal Constitucional): 

A lo largo de los años de vida del Tribunal hemos logrado hacernos una idea de las necesidades de los usuarios en los distintos campos del derecho y hemos tratado de especializarnos en las materias con más uso. Hemos tratado de adquirir tres o cuatro bases de datos especializadas en legislación y jurisprudencia, haciendo un expurgo del ingente número de ellas que surgieron a raíz de la informatización, quedándonos con las que nos parecían más completan y respondían mejor a las necesidades de nuestros usuarios.

Charo García Paredes (Colegio de Abogados de Madrid): 

Al ser un Colegio de Abogados que tiene sus propias necesidades de consultar fuentes bibliográficas especializadas como herramienta de trabajo, se fue formando a medida que surgian esas necesidades, y con un proyecto, desde hace bastantes años de aplicación de las nuevas tecnologías y ahora con un proyecto de digitalización

2.- ¿Existen relaciones de cooperación entre las unidades de información especializadas; por ejemplo: catálogos colectivos, compras consorciadas, reuniones periódicas para intercambiar problemas y soluciones, etc.?

Maribel García (Senado):

El diálogo y los proyectos de cooperación entre las dos Cámaras que configuran Cortes Generales es una constante. En este apartado de cooperación parlamentaria no podemos dejar de mencionar Red PARLAMENTA.

PARLAMENTA reúne prácticamente a la totalidad de los servicios de información de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas y se configura como un sistema de intercambio de Información Parlamentaria que pone al servicio de sus componente un lugar de encuentro donde dar a conocer novedades, proyectos, experiencias dudas… El próximo mes de noviembre Las Cortes de Castilla-León acogerán las primeras Jornadas Red_Parlamenta.

María Asunción Fábregues (Tribunal Constitucional): 

Nosotros no tenemos unidades de información especializadas. Se hacen las compras por catálogo, libros a examen, solicitudes de los usuarios, etc.

Charo García Paredes (Colegio de Abogados de Madrid): 

Con algunas Instituciones mantenemos contacto pero es de colaboración en petición de información bibliográfica. Utilizamos tambien el protocolo Z39.50 y consulta con otras bibliotecas a la hora de catalogar las obras. Sí nos gustaria mantener reuniones periódicas con Instituciones afines a fin de intercambiar experiencias.

3.- ¿Cómo se distribuye el presupuesto de adquisiciones (libros, revistas, bases de datos, obras de referencia) para cumplir con las necesidades de información?

Maribel García (Senado):

Los Servicios Documentales de la Cámara están integrados por los Departamentos de Archivo, Biblioteca, Documentación y Documentación Autonómica. Todos ellos distribuyen sus presupuestos de forma que las necesidades informativas de sus usuarios queden cubiertas. Nosotros no ofrecemos un servicio de préstamo por lo que la compra de libros y revistas va encaminada fundamentalmente a formar parte de la sección de referencia del personal del Departamento.

María Asunción Fábregues (Tribunal Constitucional): 

No tenemos una división específica del presupuesto.

Charo García Paredes (Colegio de Abogados de Madrid): 

Hay asignadas diferentes cantidades para BBDD, revistas y libros, hoy en día con reducción considerable del presupuesto.

4.- Sus usuarios ¿se inclinan más a la consulta digital o a la consulta de los materiales en soporte papel, presencialmente, al modo tradicional? Dicho de otra manera, ¿ha observado en los últimos años un cambio en el acceso a la información de sus usuarios?

Maribel García (Senado):

En los últimos años desde nuestro centro se ha realizado una intensa labor de formación de usuarios en este sentido. El éxito ha sido desigual según nos encontremos en un contexto u otro. El parlamentario que participa en viajes o reuniones oficiales demanda información en soporte electrónico, sin embargo, y para el trabajo diario en sede parlamentaria un gran número de ellos sigue decantándose por el soporte papel.

María Asunción Fábregues (Tribunal Constitucional): 

Si está habiendo un cambio hacia la consulta de documentos digitales y un abandono lento de las fotocopias. Aún no tenemos una biblioteca digital propiamente dicha, ni hacemos compras de libros electrónicos, pero si está en estudio el tema.

Charo García Paredes (Colegio de Abogados de Madrid): 

Nuestros usuarios utilizan obras tanto en soporte papel como electrónico e Internet, pero a algunos les cuesta todavía utilizar las nuevas tecnologías. Tenemos una Sala de Bases de Datos Jurídicas, otra con conexión a Internet y escritos y Wifi.

5.- ¿Cómo está realizando la transición de lo analógico a lo digital. En concreto, su centro tiene establecido algún proyecto de digitalización masiva, de repertorio institucional, de biblioteca digital?

Maribel García (Senado):

El Departamento de Documentación Autonómica del Senado no contiene fondos más antiguos que aquéllos que comienzan su andadura con la constitución de las Comunidades Autónomas. Las publicaciones oficiales, tanto de gobiernos como parlamentarias, están siendo digitalizadas y puestas a disposición de sus usuarios por las propias Comunidades Autónomas. La labor del Departamento se viene centrando en los últimos tiempos en convertir nuestros productos de difusión activa de la información en publicaciones electrónicas e incorporar otros nuevos.

María Asunción Fábregues (Tribunal Constitucional): 

El repertorio de jurisprudencia del TC ya está digitalizado. En relación con la biblioteca estamos digitalizando los artículos que nos piden los usuarios y almacenándolos en un repositorio de uso absolutamente interno.

Charo García Paredes (Colegio de Abogados de Madrid): 

Hemos realizado, gracias a una subvención del Ministerio de Cultura, un proyecto de digitalización de parte del Fondo Antiguo, siglos XV-XVII y ahora estamos en espera de que nos concedan otra subvención para seguir con el siglo XVIII. Respecto a una biblioteca digital no histórica, estamos también en ello, pero en estos momentos no podemos asumirlo por falta de presupuesto.

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